 | Dama Huasteca |  | | | Ronda por las orillas, desnuda, saludable, recién salida del baño, recién nacida de la noche. En su pecho arden joyas arrancadas al verano. Cubre su sexo la yerba lacia, la yerba azul, casi negra, que crece en los bordes del volcán. En su vientre un águila despliega sus alas, dos banderas enemigas se enlazan, reposa el agua. Viene de lejos, del país húmedo. Pocos la han visto. Diré su secreto: de día, es una piedra al lado del camino; de noche, un río que fluye al costado del hombre.
| |  | |  | |  | Madrugada |  | | | Rápidas manos frías Retiran una a una Las vendas de la sombra Abro los ojos Todavía estoy vivo En el centro de una herida todavía fresca.
| |  | |  | |  | Aquí |  | | | Mis pasos en esta calle resuenan en otra calle donde oigo mis pasos pasar en esta calle donde sólo es real la niebla.
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